| camino's profileNaufragando entre millon...PhotosBlogLists | Help |
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March 24 Anoche soñé que volvía a ManderleyVeo Rebeca por enésima vez, aunque hacía años que no la veía. Es una de esas películas que cuando era pequeña adoraba, aunque no volví a verla. Puede que sea por eso que no entiendo a la gente que no quiere ver películas por estar en blanco y negro. Para mi son algo cotidiano, algo habitual. Estas películas forman parte de mi vida, son una parte de mi. Cuando era pequeña me asustaba la señora Danvers, y me enamoraba del señor Rochester años antes de saber quién era Orson Welles. Odiaba a Heston corriendo por Peñíscola y me sorprendía con Ustinov quemando Roma para inspirarse.
Veía una y otra vez Sonrisas y Lágrimas, y odiaba a Disney por hacer tan crueles a Dumbo y Bambi. Gracias estas y a otras muchas empezó mi adoración por esas imágenes proyectadas en la pantalla, que con el paso de los años se convirtiron, si no en prohibiciones, sí en avisos de mi madre: no veas eso, te vas a asustar, es muy dura. Así, desobedeciendo, descubrí Psicosis, me fascinó la locura violenta de Alex DeLarge, sufrí con Johnny cogió su fusil y lloré mares de lágrimas muriendo en Venecia. Más tarde viajé a la selva con Willard, me enamoré de Annie Hall en Manhattan y naufragué entre millones de personas con C.C. Baxter, aprendí a hacer listas con ROb Gordon y pasé verdadero miedo con el bebé de Rosemary.
Con estas y con otras muchas la historia se repite: me enamoro del/la protagonista, vivo su mundo durante dos horas, y cuando la pantalla se apaga ya no soy la misma persona.
Cuanto más veo más tengo ganas de ver. Cuanto más aprendo sé que me queda más por aprender, pero a fin de cuentas lo importante es tener interés, no?
Espero no perder nunca el interés, la curiosidad, y la capacidad de emocionarme con imágenes que a veces son más reales que la propia realidad.
March 23 Proxima estación: LillePues sí, parece que al final el francés no se me debe dar tan mal (risas de las mentes ´más mal pensadas y calenturientas), y me han dado el erasmus. El año que viene si sigo en esta página no os escribiré desde los madriles, sino desde Lille. No sabeis donde cae? Sí, hombre, arriba de todo, casi llegando a Bélgica, a un tiro piedra de Amsterdam y a otro tiro piedra de París. No está mal, no? Espero conseguir antes de irme un lugar donde dormir, y espero que en ese lugar pueda acoger a gente para que podais venir a verme los que querais, aunque si lo preferís también podeis empezar a darme largas ahora y asi os ahorrais que os de la vara lo que queda de curso y todo el verano para convenceros.
De momento no tengo ni idea de nada, ni de dónde está la universidad, ni de qué me convalidan, ni de cuál es mi facultad, aunque si sé que me encanta que me lo hayan dado, que me encanta la idea de ir a pasar un añito entero perdida por ahí adelante, aunque no sé cómo voy a hacer para entender a toda esa gente que habla tan raro... Dentro de nada me vereis en el telediario, completamente integrada y quemando coches o convenciendo a los jóvenes franceses de que merece más la pena manifestarse por el botellón que por el contrato del primer empleo.
De momento está todo muy en el aire, lo único claro es que mi plaza es mía y no me la quita nadie, cuado sepa algo más concreto ya os avisaré.
Por cierto, Gaeliña, te va a tocar practiar conmigo este verano, q si no se me oxida el idioma... jejeje
Besos a todos/as los q estais al otro lado de la pantalla.
March 21 Disfrutar de la virginidad de una página en blancoO de una pantalla en blanco. Disfrutar del placer de comenzar a teclear letras que no sé a dónde me van a llevar, ni lo que van a decir, pero que esta vez intentaré que no sean tristes. Sentir cómo las teclas, las letras y las ideas se deslizan directamente desde mi cabeza hasta la punta de mis dedos, sin que yo pueda interferir en ese proceso.
Hoy pienso en el próximo viaje a casa, que por una vez, no como el año pasado, es un viaje algre. Además de la obvia pereza que suponen las comidas familiares multitudinarias en las que hay millones de personas a las que no has visto en tu vida (o que al menos tú no recuerdas haber visto jamás) que no paran de decirte lo mayor que eres y lo guapa que estás y lo mucho que te pareces a tu madre.
Me quejo mucho (porque en el fondo me gusta hacerlo), pero me encanta esa celebración. Me encanta ir a casa a ver a mis abuelos y darles un beso enorme, y estar con ellos y desear ser de alguna manera como ellos. Me parece surrealista, pero maravilloso que despés de 50 años casados (y 11 que estuvieron de novios) se sigan mirando embobados y se quieran tanto y se peleen por chorradas y vayan juntos a gritar al futbol y a animar a ese Dépor al que si yo quiero tanto es por ellos, y animen a Francisquiño y a Bebetiño y un tio de mi abuelo que jugaba cuando eran jovenes.
Cada vez que paso por delante de las cuevas del sésamo pienso en ellos, cada vez que voy al teatro, cada vez que escribo algo, cada vez que juega el depor, cada vez que oigo los Cuentos de Hoffman.
Siento que me pongo sentimentaloide de más, puede que sea mejor cuando directamente escribo deprimida, pero no puedo evitar decir lo q siento, y tener ganas de ir a verlos ya, porque a fin de cuentas, para eso estamos los nietos, no? Para adorar a nuestros abuelos, que están ahí para dejarnos hacer lo que nuestros padres no nos dejan. En mi caso, más concretamente, están ahí, entre otras muchas cosas, para llevarme a las finales de copa del depor y para animarme a seguir siempre adelante y a luchar por lo que quiero.
Después de este rollo sentimetaloide-familiar tan terrible lo mejor que puedo hacer es ir a ver una película, que llevo tres en un dia y no hay cuarta mala (o era quinta...que más da). Saludos a todos los q soportan mis rollos al otro lado de la red. Gracias.
March 12 Domingos por la tardeOdiados desde que tenía seis años. Tardes de aburrimiento, de soledad, de melancolía. Esta en concreto ha sido para echar de menos. Para echar de menos a la familia (que hacerlo de vez en cuando no está de más), a los amigos de aquí, de allí. A los que hace meses que no veo y a los que vi ayer, a los que no veo a pesar de vivir en la misma ciudad y a los que no puedo olvidar aunque ya no los vea mucho. También ha sido para echar de menos, como todos los días un ratito (aunque esta semana mucho más) a los que nunca volveremos a ver, pero que de alguna manera nunca nos abandonan.
Tardes de domingo en las que las horas no pasan. En las que paso el tiempo tirada en la cama, abrazada a las ausencias de los que sé que no pueden venir a abrazarme y a secarme las lágrimas. Veo viejas fotos (y otras no tan viejas) de los viejos momentos, que no consiguen animarme. Leo viejas dedicatorias en etiquetas de cerveza (otro de mis exrtaños hábitos que se me olvidó comentar) que hacen que se me ponga la piel de gallina, y que un par de lágrimas más caigan en la almohada.
Ahora intento animarme. Sé que algunas de mis preocupaciones son absurdas, sé que otras no tienen solución y sé que la culpable de todas ellas es mi estúpida neurona que no es capaz de dejar de rayarse ni por un sólo minuto. También sé que no debería escribir aquí sólo cosas deprimentes. No debería enfrentarme al teclado sólo cuando me ataca la tristeza, pero no puedo evitarlo. Lo siento por los que estáis lejos y me leeis buscando noticias mías. No creais que todo está tan mal como lo pinto siempre, pero por las noches, sola y escuchando música lo único que puedo hacer es pensar y pensar y pensar, y eso nunca fue bueno para mis ánimos.
"Todos los días tienen un minuto en que cierro los ojos y disfruto echándote de menos". March 08 NochesHay noches en las que brilla el sol tan fuerte que no te deja ver nada.
Hay noches en las que lo único que deseas es poder dormirte lo más rápido posible para no tener que pensar más.
Hay noches que necesitas más que nunca a alguien durmiendo a tu lado.
Hay noches en las que a pesar de tener a alguien a tu lado no puedes parar de darle vueltas a la cabeza, y dormir es imposible.
Hay noches en las que tienes a alguien a tu lado y consigues no pensar, y todo se funde y las horas pasan volando.
Hay noches en las que los recuerdos se acuestan contigo en la cama y hacen que te sientas terriblemente sola.
Hay noches en las que lo único que desearías sería volver a tener 10 años, para no tener que enfrentarte a la realidad.
Hay noches en las que hay alcohol y risas y otras en las que hay alcohol y lágrimas, y otras en las que hay sólo risas o sólo lágrimas.
Hay noches en las que lo único que me queda es un teclado, palabras que lanzo a la red por si a alguien le interesan y las ganas de fumar.
Hay noches que se presentan terribles muchas horas antes de que anochezca. February 20 Hablando por hablarPues aquí estoy de nuevo, asimilando el fin de los exámenes (y el principio de las clases (deberían habernos dado mas tiempo para recuperarnos)), haciendo balance de cómo fueron (tenemos muchas ilusiones, pero pocas esperanzas) y recuperando horas de sueño de este fin de semana, que con tantas visitas no paré en todo el día ni en toda la noche.
Por aquí, informo a todos los asiduos coruñeses, todo sigue igual que siempre. Intento aprender a no comerme el coco, y trato de no darle muchas vueltas a lo que dijo amariña en su mensaje, pero creo realmente que la situación es totalmente diferente para los que nos fuimos que para los que se quedaron. Cada uno ve las cosas de una manera, eso está claro, y yo personalmente llevo mucho tiempo viéndolas muy negras, muy cambiadas, aunque cuando llegue a casa parezca que todos estamos juntos de nuevo y que todo sigue igual que siempre, realmente (al menos yo) siento que las cosas han cambiado, que ya no hay tanta confianza con unos, que hay más con otros, que cosas que antes solían ser habituales ahora no pasan y que hacemos cosas nuevas (eso siempre está bien). No quiero empezar otra vez con la sección de depresiones y de bajones, que ya me ha costado bastante salir del bache (creo que ya he conseguido salir del todo, aunque de vez en cuando me vuelva a tropezar y a caer en él). Voy a dejar este tema, que si empiezo sé cómo acabo.
Esta semana, con las invasiones bárbaras (lease parisina y coruñesa) he redescubierto otra vez ciertos sitios de Madrid por los que hacía tiempo que no pasaba, a los que nunca había ido y otros por los que paso casi a diario a los que ya no presto atención.
Me recuerdo a mi misma hace tres años paseando por las Latina soñando con vivir aquí. Lavapiés era (y sigue siendo) un extraño mundo inexplorado. El templo de Debob y los jardines del palacio real siguen siendo sitios para visitar en pareja, la Puerta del sol sigue en el mismo sitio, el cartel de Tio Pepe también, el retiro siegue siendo igual en las tardes de invierno y la calle montera sigue llena de chicas muertas de frío tratando de sobrevivir a su "sueño europeo". La plaza de España ya no es un sitio donde pasar la tarde, pero sí lo es la del dos de mayo o la de Olavide. Me sorprendo a mi misma sorprendiéndome al ver lugares, edificios, parques que siempre han estado ahí, pero a los que ya no presto atención. Puede que empiece a fundirme con esta locura de ciudad cada vez más invivible pero siempre insustituible, aunque de vez en cuando recuerde todas esas cosas que hicieron q me enamorase de ella hace ya tantos años a pesar de los atascos, de que el mar esté tan lejos, de que la gente esté estresada y sólo se respire contaminación... Los fugitivos siempre regresaremos a ella cuando no sepamos a dónde estamos huyendo.
February 09 EL RETO (o como buscar excusas para no estudiar movimientos)Aquí estoy de nuevo. Una de la mañana, víspera del examen de la muerte en la semana de la muerte (Léase Movimientos Artísticos contemporáneos, para los que no estén familiarizados con la Aumente y sus putos cuadros), y yo, una vez pasadas mis crisis histéricas de esta tarde (que tampoco tuvieron unas consecuencias demasiado graves), me dedico a analizar mis hábitos, para ver si tengo alguno especialmente extraño que pueda contribuir y contestar al reto enviado por nuestra querida Co-Pestrucha mayor verano 2005. Acabo de darme cuenta de que parezco Edu, escribiendo frases de 10 líneas que no acaban nunca. En fin, a lo que iba: EL RETO: Se supone que debo explicar cinco extraños hábitos (que para Rian son seis) y invitar a otras cinco personas a que hagan lo mismo. No quiero aburriros, no quiero incitaros al aburrimiento, yo se que estais todos muy ocupados con vuestros exámenes y vuestras cosas, pero si os apetece, pues dejad aqui un mensajito con lo vuestro o un aviso de que los habeis puesto en el blog. Por cierto, por si os interesan las acumulaciones sin fin de palabras de nuestra queridisima compañera de pestrucheos pinchad AQUI. Estos son los mios: 1. Tener fobia (totalmente racional y por culpa de Charlton Heston) a las hormigas (y de paso a las carreras de cuadrigas y los caballeros corriendo sobre las playas de Peñíscola). 2. Mi incapacidad para escribir cosas alegres, para terminar las cosas tristes que escribo, para que esas cosas que escribo no me sirvan de nada y para enseñarle a la gente lo que escribo (Internet ayuda a perder ese miedo). Ah!, y también la incapacidad para escribir sobre algo que no sea yo misma (soy así de egocentrica, que se le va a hacer). 3. Darle vueltas compulsivamente a un mismo mechón de pelo (que cada vez es menos mechón y cada vez tiene menos pelo) cuando estoy nerviosa. 4. Estar convencida (por algun motivvo que aun no he conseguido entender) de que el mundo aún se puede cambiar y que aún quedan utopías por las que luchar (aunque nadie lo haga). 5. Vivir (como Sabina (siempre Sabina)) todas esas vidas que nunca viviré gracias a las luces y las sombras de las pantallas de cine, las páginas de los libros y los píxeles del ordenador. 6. (Si Adri pone seis yo también quiero) Tener la manía de ecribir paréntesis y más parentesis dentro de las frases, aunque no siempre aclaran las cosas (sé que a algunos este comentario de los parentesis os traerá graciosos recuerdos (Viva el tim pocket!) así que a vosotros os lo dedico)
Nada más por ahora. Como sé que a todos os apasionan mis escritos deprimentes, volveré por aquí cuando me vuelva a dar el bajón, que puede ser mañana tras el examen, dentro de una semana, dentro de un mes... quien sabe. Otra cosa, si resulta que tanta gente lee esto (más de la que yo creia, por lo que me estoy enterando ultimamente) podiais dejar mensajillos de vez en cuando, que siempre hacen ilusión. Próximo capítulo: El equipo V strikes back: a darlo todo por los madriles.
January 29 Sobre el certamen...................Mientras medito los encargos de Rian, me peleo con las múltiples asignaturas de arte y me acuerdo de la familia de Karen, me ha dado la noche melancólica, debe ser de tanto chapar y me he puesto a darle vueltas a lo del certamen. He escrito algo, y he intentado hacerlo de un modo más o menos alegre, no creo (sé) que tenga mucho valor ni mucho sentido para nadie que no haya vivido ciertas cosas con nosotros (este nosotros en para los coruñeses), ni siquiera creo q esté mínimamente bien escrito, pero es lo único que he conseguido escribir sin que me entrasen ganas de llorar o gritar o romper algo o mandar a la mierda a la Quinti y a todo el Eusebio... Me gustaría tener alguna opinión acerca del texto de marras para ver si quereis q lo mande o no. Si Lauriña o Amara o alguien se nos ha inspirado más y mejor (cosa fácil por otra parte), olvido todo el asunto y punto.
Quien quiera leerlo que lo pida q se lo mando, vale, admito críticas del tipo: Camo, tia, esto es una puta mieda. Sé que lo es, pero es todo lo que he podido hacer.
Muchos besos a todos y mucha suerte con los exámenes.
January 04 Año nuevo, vida de siempre¡Tres meses! Sé que me echabais de menos (quienquiera que esté al otro lado de esta pantalla. Ha pasado mucho tiempo, pero no han pasado demasiadas cosas, sólo que necesitaba hacerme una cura de salud, desconectar un poco de esa estúpida neurona que siempre consigue que acabe escribiendo cosas deprimentes.
Hoy el emule me ha regalado (por fin) Alta Fidelidad, y, como no, en vez de estudiar, que es lo que realmente debería hacer (Puta Aumente), me he puesto a verla.
Como siempre que veo esa película, me he puesto a hacer mentalmente mis propias listas, me he enamorado otra vez de Rob, he decidido, como siempre, que es un cabrón y un impresentable, pero que yo quiero a un chico como ese. He recordado la primera vez que la vi, hace ya muuuuuuuchos años, en Vancouver. Eso me ha llevado a pensar en los amigos que han desaparecido, de los que no quiero saber nada, y de otros a los q hace tiempo que no veo pero echo de menos.
Poco a poco voy haciéndome a la idea de que las cosas cambian, de que nunca salen como tu quieres, pero también de que tienes que hacer todo lo que puedas para aferrarte a las oportunidades que surjan, aunque sean pocas.
Esta noche será una noche de reencuentros, de cena con mucha gente a la que hace mucho que no veo. Por una parte tengo ganas, por otra, miedo. Miedo de que el tema de convesación se centre en cosas demasiado deprimentes, en el puto concurso literario, en los recuerdos, en lo de siempre, en todo aquello en lo que me he prohibido pensar.
Pongamos un poco de optimismo y esperemos pasarlo bien con todo el mundo y no pensar demasiado.
Saludos a alguno que sé que es un incondicional de leer mis paranoias, gracias por estar siempre aunque sea lejos.
"Did I listen to pop music because I was miserable or was I miserable because I listened to pop music"
September 30 Todo lo que nos dieron y quitaronY aquí estoy otra vez. Como siempre, de noche; como siempre, con un par de cervezas de más encima; como siempre, pensando que hoy no ha sido lo que yo esperaba que fuese; como siempre, llegando a casa sola, dándole vueltas a la cabeza, escuchando a Sabina, haciendo balance del verano y pensando que las cosas nunca salen como queremos que salgan.
Tanto tiempo pensando, tanto tiempo llorando por las noches en mi habitación, tanto tiempo pensando en que todo es demasiado injusto, y tanto tiempo repitiéndome a mi misma que todos dicen que el tiempo lo cura todo (aunque cada vez me lo crea menos).
No ha sido un buen verano, por todo, por un montón de chorradas que se van juntando y hacen que al final me cueste coger aire para respirar cada minuto, por tener la certeza de que todos los miedos que tenía no han echo más que convertirse en realidades que no me veo capaz de aceptar.
Sé que a muchos esto no les parecerá bien, pero necesito irme lef¡jos más de lo que lo había necesitado nunca (y en cierto modo siempre lo necesité). me hace falta irme, desconectar de todo y de todos para que la próxima vez que esté aqui pueda salir ignorando todos esos ínfimos detalles que me hacen pensar que las cosas nunca volverán a ser como antes. Puede que sea hipocresía, pero sólo espero que la próxima vez (quién sabe cuando será la próxima vez) pueda salir con todos, o con todos los que estén (que cada vez son menos) como si no hubiese pasado nada, como si no hubiese pasado el tiempo, como si esta ciudad fuese para mi una especie de tunel del tiempo en el que al entrar todo vuelve a ser como cuando teníamos 16 o 17 años y salíamos todos juntos y los grandes problemas eran cosas que ahora mismo me parecen chorradas de adolescentes en crisis.
Me gustaría poder creer que me he equivocado en todo, que las cosas no han cambiado, que no he perdido a gente a la que pensé que nunca perdería, pero ya es demasiado tarde para que nadie me convenza de esto.
... No hay nada más triste que un recuerdo feliz... (Y afortunadamente tengo muchos)
Nuevo curso... a ver que pasa... September 22 Devuélveme el mes de abrilIntento escribir un poco, porque hace ya mucho tiempo que no lo hago y tengo miedo de que el teclado, los dedos y el corazón se me oxiden con la falta de práctica.
Bueno: El estudiar literatura está consiguiendo que casi no piense en nada más que en la focalización, las metadiégesis y la familia de Coralo. Sabina me regala otro puñado de canciones nuevas que empiezo a saborear como debe ser: de noche y escribiendo. Descubro (porque ya casi se me había olvidado) lo mucho que me gusta amanecer borracha en los bares filosoando con algún amigo. Las borracheras improvisadas de despedida de finales de verano. Darme cuenta de que aunque me queje de que llevo todo el verano aquí se me parte como siemrpe un poquito el corazón al tener que decir adiós a los amigos hasta dentro de unos meses.
Malo: Ver como esta vez la que se va no soy yo, despedir a los amigos que se van mientras yo sigo aquí atrapada. Estar en un bar de risas con un par de amigas y que pongan dos canciones seguidas que hacen que sienta la necesidad de salir corriendo, de gritar y de pasarme la siguiente hora en el portal de mi casa llorando. Tener (sólo por momentos) la sensación de que todo lo que tenia miedo de que pasase ha pasado, que he perdido a amigos con los que ya nunca nada será lo mismo, que todos hemos cambiado este verano y cada vez estamos más lejos unos de otros. Sentirme culpable por tener tantas ganas de irme a Madrid. Quiero desconectar de todo esto,ver a las niñas de allí y que me den un abrazo muy muy fuerte, y salir con ellas de juerga para no pensar en todas las cosas en las que no he podido parar de pensar este verano, querer huir con más ganas de las que he tenido nunca de huir de aquí y sentirme tan triste por pensar esas cosas... No poder escribir como quiero, no poder vomitar esa historia que lleva un mes rondándome la cabeza, perder poco a poco las ganas de hacerlo, las ganas de pelear con un papel y con las palabras. Necesitar por encima de todo un abrazo y ni siquiera saber a quien pedírselo.
Pero lo peor de todo es que nad más empezar a escribir me ataca otra vez la tristeza de la que me escapo todas las noches viendo pelis o estudiando...
"Y me asomo a cada rato a la ventana, esta noche que es un año en el infierno. A ver dónde resucitamos al alba. Ojalá sea lejos de este desierto".
August 19 Debería dejar de escibir a estas horasLlego a casa, como siempre que escribo aquí, porque siemrpe que me encuentro con fuerzas de hacerlo resulta ser jueves o sábado por la noche (no sé, o no quiero saber por qué).
Hoy a sido una de esas noches en las que era mejor reirse de todo, porque llevo ya una semana llorando por nada (y por todo a la vez). Porque las cosas NUNCA salen como queremos, y no hablo sólo de ella. Porque a veces me gustaría ser otra persona, estar en otro lugar, o mejor aún, tener una máquina del tiempo que me dejase volver a los buenos momentos, a esos que por una promesa llevo toda la semana reviviendo a través del escáner.
Sabía que iba a ser duro volver a ver todas aquellas fotos del instituto, de los días de vino y rosas, de los días en que erámos (al menos yo) tan felices. Sabía que iba a ser duro pensar que ella no volvería a estar aquí, pero también (ni más ni menos, sólo también) me deprimió muchísimo pensar que no sólo me faltaba ella, me faltaba la gente a la que veo muchas veces a lo largo de las semanas pero con las que nunca es (ni será) lo mismo, y eso es algo muy duro de aceptar. No espero que nadie me entienda, no espero compasión de nadie, porque somos muchos los que pasamos por momentos parecidos, y son unos cuantos los que pasan por momentos aún peores.
Pero yo empecé a escribir aquí proque estaba harta de escribir sólo para mi sola, porque estaba harta de callarme tantas y tantas cosas que sé que no sabría (soy una cobarde) decir a la cara. Sólo intento desahogarme, sólo pretendo vomitar todo lo que me oprime el corazón y me impide dormir demasiado por las noches. No quiero hacerme la martir. No quiero que me compadezcan, sólo quiero decir todo lo que me pasa por la cabeza antes de estallar, aunque cada vez estoy más segura de que un día acabaré haciéndolo, y diciendo cosas que no quiero decir a gente que no se lo merece. Lo único que sé es que este verano está resultando demasiado desmitificador, demasiado triste, con demasiadas disgregaciones en el grupo, demasiadas cosas que ya nunca jamás volverán a ser como antes, aunque lo intentemos con todas nuestras fuerzas. Demasiado para que yo pueda asumirlo sola en mi habitación escuchando canciones que sé que no debería escuchar.
August 12 Que las verdades no tengan complejosSé que me repito. Sé que los temas que me obsesinan, y que siempre son aquellos sobre los que escribo, siempre son los mismos. Sé que no debería escribir cosas (que sé que alguien va a leer) sólo cuando llego a casa después de noches de juerga y con alcohol (unas veces más y otras menos) en vena. Pero es el único modo que encuentro de ser mínimamente sicera, de escribir, si no todo, al menos parte de lo que habiitualmente pasa por mi mente.
Esta noche, después de hacer de "Sujetaborrachos" me descubrí a mi misma volviendo a casa pensando en las casualidades, en las vueltas que da la vida, en muchas de la cosas que pasaron este curso pasado, y en un chico con el que compartí una historia tan surrealista que a veces dudo que ocurriese realmente, y pienso que sólo la imaginé.
Una noche de juerga, un viaje, una locura, una borrachera, una casa, un desconocido, unos besos, una conversación sobre Nueva York, Grecia y Quique González. Un número de teléfono, un par de mensajes. Un mensaje que dice que va a venir a Madrid. Una noche en Malasaña, unos litros en el mago, unos besos en el templo de Debob. Por mi cumpleaños, un regalo, un cuento que hizo (y sigue haciendo) que se me ponga la piel de gallina. Febrero. Unos exámenes, otro viaje, este menos improvisado que el primero. Un fin de semana maravilloso. El caballero del 3. Risas y besos y más risas y más besos. Y otra despedida. Y más mesajes al móvil, y el miedo de los hospitales, y la certeza de que todo va a ir bien (no como otras veces), y unas horas en el Retiro. Un "Ya nos veremos". Una promesa de esas que nunca se cumplen.
Tiempo pasado, de ese que sabes (sospechas) que nunca podrás recuperar aunque lo intentes. No sé por qué hoy me dio por recordar esa historia. Puede que sea porque estoy deseando que vuelva parte de aquella magia, aunque sea de la mano de otra persona. Porque necesito pensar en otras cosas, porque necesito pensar en otra cosa que no sea en esta ciudad que este verano me ahoga más que nunca. Porque las cosas nunca salen como queremos. Porque no puedo evitar comerme el coco por chorradas, como siempre, como muchos saben y han tenido que sufrir (gracias). Porque ya no sé que hacer, no sé si gritar o llorar o emborracharme, o estudiar a Chatman, o salir a dar una vuelta o encerrarme en una cafetería o fingir que no recuerdo los viejos ( y buenos) tiempos, o pensar en ellos continuamente. Porque echo de menos a las de Madrid y me duele por los de aquí tener tantas ganas de verlas.
Porque a veces me da la impresión de que ya no hay ni una sola persona que me entienda, y porque escribir esto, aun con el riesgo de que me malinterpreten, es mi forma de gritarle al mundo.
Todos los que me conoceis sabeis que no quiero ofender a nadie y que a TODOS os quiero.
July 31 Los días siguen pasando cada vez más lentamenteLos días pasan poco a poco, me obligo a mi misma a no pensar, a no recordar, porque sé que si lo hago no podré salir a la calle con la sonrisa que intento que me salga, y nopodré intentar hacer que los amigos se sientan algo mejor. Prefiero intentar que los demás no piensen, preocuparme sólo por cómo estén ellos, porque a fin de cuentas eso me ayuda a no pensar en mi (es algo egoísta, lo sé).
El orden aleatorio de las canciones del reproductor de Windows se alía contra mi y me hace escuchar la única canción de entre casi 3 gigas de música que no me siento capaz de escuchar.
Esta noche me encontré con una vieja, viejísima amiga, con la que pasaba horas, y másd horas, y más horas un verano hace ya muchos años. Echo cuentas, hace ya 6 años, y de repente me siento realmente vieja, y me doy cuenta mientras voy hacia casa de que poco a poco todos los amigos se van esfumando, las relaciones se van enfriando, aunque a veces luches con todas tus fuerzas para que no sea así. Puede que no sea el mejor momento para pensar en eso, pero ¿cuándo lo es? Probablemente nunca.
Vuelvo a llorar, y pienso que ya hacía un tiempo que no lo hacía, y que ya me iba tocando, porque es (al menos para mi) la mejor forma de desahogar todo eso que me oprime el pecho sólo cuando estoy sóla frente al teclado del ordenador, porque el resto del tiempo me intento convencer a mi misma de no hacerlo, porque no quiero sentirme así sin tener a nadie al lado que me pueda dar el abrazo que necesito.
Esta noche no me encuentro con fuerzas para seguir divagando, aunque sólo me pongo a escribir precisamente cuando llego a casa sin fuerzas para hacerlo (siempre me contradije demasiado a mi misma).
Terminaré con la frase de siempre: mañana será otro día (que como siempre será parecido a hoy, aunque sea domingo y eso me haga pensar el lo mucho que me asustan los domingos, y en Ann, y en Don, y en como las cosas NUNCA salen como quieres)...
Si hay alguien leyendo... Gracias. July 24 Noches que se parecen a otras noches, que se parecen a otras noches.Por algún extraño motivo de la informática que a mi me supera, el texto sobre Ortigueira que había escrito aquí (y uno de los pocos de los que estaba satisfecha) ha desaparecido y sólo quedaba el título y un pequeño comentario de Marta, así que he decidido eliminarlo. El que lo entienda que me lo explique...
A lo que iba...
¿A qué iba? Ya no lo recuerdo. Vuelvo a casa otra noche, una noche en la que casi no he bebido, que no ha pasado nada interesante, que no ha bajado casi nadie, y en la que todos evitábamos pensar en aquello en lo que no podíamos parar de pensar.
Recuerdo otras noches que se parecen a esta, hace tanto tiempo, y pienso que en aquellas noches le daba vueltas y vueltas a la cabeza, pensando por qué pasaban ciertas cosas, y ahora me sorprendo a mi misma dándome cuenta de que aquello ya no me importa, que es agua pasada, y que ahora me preocupan otras cosas, tan terribles que intento hacer cualquier cosa para no tener que pensar en ellas.
No creo que nunca nos recuperemos, no creo que vaya a pasar un solo día de mi vida en el que no piense en ella, y lo único que quiero es reunir el valor necesario para poder abrir el armario, sacar los viejos álbumes de fotos y recordar los viejos momentos. Pero estoy sola en mi habitación, son casi las cinco de la madrugada, y no me apetece, o me da demasiado muiedo, empezar a llorar sobre el teclado o sobre la almohada, sabiendo que es imposible exorcizar los demonios que me acechan al pie de mi cama y que no tengo a nadie a mi lado para que me abrace muy muy fuerte sin decir nada (porque no hay nada que se pueda decir) y que se duerma conmigo intentando tranquilizarme.
Puede que si ahora tuviese a alguien a mi lado pudiésemos sentarnos los dos en la cama, a recordar viejos tiempos, pero ahora mismo sólo me apetece hacer eso con la única persona con la que sé que es imposible hacerlo.
Noto como mi pulso empieza a temblar, me doy cuenta de que siempre que me siento ante este teclado, sea para escribir esto o esas cosas que nunca nadie leerá, me invade la melancolía, la tristeza, y la terrible certeza de que esos momentos que no puedo parar de recordar no volverán nunca, y eso es lo que más miedo me da.
No pretendo que nadie me lea, no pretendo que nadie me entienda, sólo hago esto porque estoy harta de escribir páginas y páginas de palabras inconexas que nunca nadie leerá. No es que estas líneas valgan algo más, y puede que las que escribo sólo para mi sean mucho más sinceras, pero me gusta pensar que aunque nadie deje comentarios mis palabras sirven para algo, aunque sea a un desconocido, o aunque sea a un amigo que nunca reconocerá haberlas leido, aunque todos piensen que es una mierda, o que estoy loca. Yo necesito hacerlo, porque escribir siempre ha sido mi modo de gritarle al mundo lo que pienso, aunque normalmente me guarde esos gritos para mi sola. Este es mi modo de dejar de hacerlo, y de intentar compartirlo con los demás.
July 21 Los esqueletos nunca tendrán pililaLlevo tres días en una nube, sin saber que decir, ni que hacer, tratando de asimilar una realidad demasiado cruda y demasiado injusta. Me gustaría poder decir algo que os consolase, me gustaría ser capaz de escribir sobre ella, pero para eso aún tiene que pasar mucho tiempo, igual que para ver las fotos otra vez. Te quiero, siempre te quise y siempre te querré. Sé que es absurdo decirlo, porque lo sabes, pero necesito decirme a mi misma, y decirle a todo el que me quiera leer, que sólo espero que el tiempo haga que al recordarte no sienta cientos de punzadas en el corazón, aunque siga recordándote todos los días. Cuando no se puede pensar con claridad es difícil escribir algo con sentido, y es precisamente lo que me pasa a mi ahora. No quiero ponerme a pensar en como me siento, porque son las dos de la mañana, y estoy sola en mi habitación y tengo miedo de que si empiezo a llorar no acabe nunca. Prefiero no pensar, mantener la mente en blanco, ver películas insulsas, aprender de memoria capitulos de friends que vuelvo a ver por enésima vez, y preguntarles a los amigos que tal están aunque conozca la respuesta. De algún modo creo que si me preocupo por cómo estén los demás me olvidaré de pensar cómo estoy yo. Mañana será otro día, demasiado parecido a hoy.
"Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada"
(Miguel Hernández) July 05 Principios de veranoLos días van pasando, las noches también. Poco a poco voy acostumbrándome de nuevo a esta habitación, a esta cama, a esta mesa, a este lugar que, aunque siempre ha sido el mio, ahora me parece más lejano.
Ver películas, unas buenas, otras no tanto. Tomar cafés, salir por las noches, reirme de las mismas bromas de siempre con los mismos amigos de siempre. Organizar fiestas inesperadas en casas ajenas, beber, jugar al duro, descubrir cosas sobre gente a la que creía conocer que hacen que les quiera todavía más.
Ir a los bares de siempre, con la gente de siempre, a hacer lo de siempre. Puede que suene aburrido, rutinario, pero me encanta. Me encanta estar de vuelta, me encanta ver que dentro de unos límites razonables casi todo sigue igual que siempre, tal y como lo dejé hace un par de años. ¿Ya ha pasado tanto tiempo? Me parece increible que haya sido todo tan rápido, y al mismo tiempo me parece que conozco a mis niñas de Madrid de toda la vida.
Me gusta sentarme en la mesa de mi habitación, mirar las viejas fotos del corcho y de las paredes, recordarme a mi misma hace unos años, pensando en otras cosas, soñando, fumando el último pitillo por la ventana escuchando el silencio de la calle y mirando al cielo. Siempre que llego a casa y hago eso otra vez recuerdo la noche antes de irme, la noche que precedió al principio de todo, y me gusta ver cómo era, ver cómo soy, y esperar haber cambiado para bien, y recordar las viejas historias, los besos, las despedidas, el instituto, y todas esas cosas que parecen estar a millones de años luz.
Proximo capitulo: ¿Sobreviviremos a Ortigueira?
June 29 Vuelta a casa
Hace sólo unos días estaba en los madriles acabando maletas, guardando fotos y pensando lo increíble que era que ya hubiese pasado otro año más, pero así es. Como estudiante, yo los valances del año los hago cuando acaba el curso, al empezar las vacaciones, que es mucho más productivo que hacerlo el dia 1 de enero.
La última noche en Madrid la pasé con mi pobre padre, que tuvo que venir a buscarme, en el Círculo de Bellas Artes, viendo conciertos de músicos callejeros. No es exactamente el plan que yo había imaginado para una noche de San Juan, pero un tipo que tocaba el arpa hizo que se me pusiese la piel de gallina, y el que tocaba el acordeón en las escaleras era la reencarnación de Edward G. Robinson. Se me hacía muy raro pensar que debería estar a muchos queilómetros, en la playa, saltando hogueras y bebiendo kalimotxo, reencontrandome con los viejos amigos.
El reencuentro, y la primera borrachera sólo fueron aplazadas un día, pero me dio la impresión de haberme perdido mucho más, porque me perdí la noche mágica, la noche en la que aunque todo resulte una mierda y nada salga como tu lo esperas, siempre quedan el mar y el fuego para reconfortarte, para hacerte pensar un poco, para que creas que has llegado a alguna conclusión magnífica sobre algún tema crucial del que a la mañana siguiente no recuerdas nada, o casi nada.
Pero en fin, aquí estoy otra vez, en casa, con la gente de siempre, haciendo las cosas de siempre, aunque de alguna manera todo haya cambiado. Es inevitable. De momento, ahora que por fin he deshecho las maletas, me concentro en salir, retomar viejas conversaciones con los amigos, encontrar otras nuevas, hacer mil y un planes para este verano que se nos presenta por delante (y que dicho sea de paso espero que la puta de Cora-Lo no me amargue).
Veremos que pasa... de momento... todos a Ortigueira!!!
June 23 Las paredes desnudas me dan miedoSi normalmente por las noches me pongo melancólica, esta noche con más motivo si cabe. Parece mentira, ya ha terminado otro curso (Me da igual Cora-Lo, no cuenta, para mi ya estoy de vacaciones, como el año pasado con el trabajo del Yepes...). Ya estoy otra vez más haciendo las maletas, ya estoy otro año despegando lass fotos de las paredes, que quedan desnudas y, igual que hicieron el primer día que llegué al colegio, me contagian una terrible sensación de tristeza. Me alegro de que lleguen las vacaciones, naturalmente, me alegro de ir a casa a hacer el vago, que ya va tocando, pero no lo puedo evita. Al ir sacando las cosas de las estanterías y al vaciar los armarios me voy tropezando con recuerdos que he ido acumulando a lo largo del curso. Fotos, notas de amigas invisibles, de otras no invisibles, canciones escritas en el papel que forra mi mesa, libros, discos, películas, y un montón de chorradas que hacen que una sonrisa se plante en mi cara. Una botella de Estrella de cuando les traje unas cervezas a las niñas, una de Heineken del Iron, una lata aún llena de Fink Brau, recuerdo de la cena de navidad y la sala sol, una botella de negrita a la que le queda una copa desde noviembre, desde la fiesta del Negro. vasos de chupitos cogidos "prestados" en el Buda, en el Pirata, y el último en la Via Láctea, esta misma semana. un cartel de Fahrenheit 451 que arranqué en la ciudad vieja. una araña de la fiesta de Halloween de las santiaguesas, los horarios de los trenes a Salamanca, las entradas de los conciertos de Quique y Chaouen, las grullas de papel (que nunca serán mil), chorradas varias ddichas en clase apuntadas en la agenda, para la posteridad, fotos, más fotos, siempre más fotos, que me llevan a otros muchos lugares, al verano pasado, a las risas en Amsterdam, a lo bonito que era Brujas de noche, a Xou situandose en el mapa, a Fer y Antenita, a las muchas noches de borrachera de agosto y septiembre, a Portonovo. A todos los Portonovos, a la Ruta, a cientos de momentos inolvidables que puse en las paredes para que me recuerden quién era hacce un par de años, por si se me olvida, por si la distancia hace que necesite un abrazo que sé que no me va a llegar por correo. También hay fotos de este año. Gran invento las cámaras digitales, ahora tengo cientos de fotos de este año, de las noches de fiesta, de las tardes en el colegio haciendo el vago, de lugares y gente a la que no olvidaré y a la que echaré de menos en verano ( ya me empiezo a poner sentimental). Aunque la verdad es que empiezo a asumir eso de que siempre va a haber alguien a quien eche de menos, siempre va a haber alguien que está lejos o a quien no veo desde hacce mucho tiempo... Seguiré con mi pequeña mudanza, metiendo un año de mi vida en maletas y cajas para volver a desempaquetarla dentro de tres meses, en otro lugar al que me acostubraré a llamar casa. Odio las paredes blancas, desnudas, cada vez que levanto la cabeza me da un escalofrío y un vuelco el corazón al ver esos lugares en los que hace sólo un par de horas estaba una parte de mi, o al menos, como me dijo mi madre, un montón de fotos y de cosas que te definen perfectamente. Actrores, besos de cine, Alex de Large, amigos de aquí y de allí, fotos de mis primos jugando al futbol, etiquetas de cerveza, chistes de Forges, frases escritas en la mesa. Tengo la sensación de que empiezo a repetirme, así que voy a dejarlo por hoy y a empezar a matar las polillas que revolotean a mi alrededor Hasta otra, seas quien seas. June 13 Nunca se me ha dado bien poner títulos a lo que escriboPues aquí estamos una noche más, no podía ser de otro modo, ni a otra hora. He llegado a la conclusión de que mi ordenador se conecta a Internet cuando a él le da la gana, sin ninguna otra causa de tipo técnico. Hoy parece que le apetecía, puede que sea un modo de decirme que deje ya de estudiar a la puta meji, que es lo que pienso hacer en breves instantes, y me vaya a dormir. Mientras tanto, deleitaré a mis lectores, que creo que son más bien nulos, con unas cuantas divagaciones de las mías. Miento, no es cierto que nadie lo lea, sólo lo hacen aquellos que están demasiado aburridos con los apuntes de nuestra queridisima y adoradísima Puta Meji (la mujer no me cae mal del todo, pero el apodo ya le ha quedado, es como lo de Ampino, son cosas que no escoges tú, no están en tu mano) La verdad es que no tengo mucho que contar, últimamente todos los días se parecen misteriosamente, me paso las horas delante de los apuntes de la asignatura de turno pensando en otra cosa totalmente diferente, y siempre más interesante (eso tampoco era difícil). creo que la última vez que salí del colegio mayor fue el viernes por la noche, a tomar una cervecita en plan tranqui. Ese día llegué a dos conclusiones: 1. Es imposible salir a tomar una cerveza de tranquis sin que nos acaben dando las 5 y pico de la mañana con más litros de calimocho en vena de los recomendables en estas fechas del año. 2. En ciudad universitaria (Lease Campus, campus, campus garrafón; el iron o ese antro infestado de pijos llamado cábala) ´sólo salen por estas fechas dos tipos de personas: los que como yo salen a tomar una cerveza o un litro y les acaban dando las mil y pico, y los que para relajarse de la tensión de los exámenes salen con el único objetivo de eschar un polvo. En mi vida vi tanto buitre como el viernes, lo juro! (Diga lo que diga Edu de mi yo me incluyo en el primer grupo, yo sólo cervecita bien fría!!!:P) Había más minifaldas, mas escotados, más lobas y mas buitres de klos que se suelen ver por ahi, y os recuerdo a todos que yo vivo en un sitio en el que tengo información de primera mano... en el fondo echaré de menos el Ronx, voy a estar ddesinformada de las nuevas tendencias, nadie me despertará a las 4 de la mañana porque está en la puerta del colegio llamándonos putas y pijas de mierda... Estoy deseando largarme ya!!! En fin (at the begining carpe diem, que decimos por mis lares), me voy a dormir ya, que mañana me espera un atracón increible de modelos, aconteceres, sistemas, medios de comunicación, masas, y como no, Marx (está en todas y cada una de las asignaturas que tenemos que estudiar o es cosa mía?). Lo dicho: con esto y un bizcocho, hasta la próxima vez que mi ordenador me deje conectarme. Por cierto, un comentario que a Edu y a alguno más seguro le hace gracia: ayer volvió a sonar la alarma de inciendios en mi cole, ya la echaba de menos!!Pero esta vex estuvo todo muy soso, no hubo desalojo ni bomberos, ni nada de nada, sólo una ,maldita falsa alarma, jo! a mi me hacía ilusión, para recordar los viejos tiempos... |
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